Cuando nacemos empezamos a tejer la trama de nuestra vida. En muchas oportunidades tejemos nuestra historia sin saber hacia dónde va y eso es lo hermoso, ya que de esta manera si nos equivocamos podemor rever lo hecho, dándonos la oportunidad de innovar, de crear, de comenzar de nuevo.
Con el tejido ocurre lo mismo: nos equivocamos y debemos deshacerlo, combinando distintos colores y texturas. Pero es de este error constructivo que aprendemos a expresarnos permanentemente y hacer que nuestras prendas se conviertan en únicas e irrepetibles, como cada minutos de nuestras vidas.